En la traducción consecutiva el conferenciante marca pausas cada 3 a 10 minutos para dejar la palabra al intérprete. Uno y otro están ante el público. El intéprete toma notas para no perder el hilo del conferenciante.

Generalmente se recurre a la traducción consecutiva cuando el auditorio posee una lengua común. En caso de lenguas diferentes se recurre a varios traductores simultáneos.

En la traducción simultánea, los intérpretes se hallan en cabinas equipadas especialement para permitirles hablar a la vez que escuchan. El público tiene a su disposición auriculares para poder escuchar la traducción del intérprete.

La interpretación simultánea se efectúa por períodos de 30 minutos de traducción y 30 minutos de descanso a causa de la intensa concentración requerida para el intérprete. En las conferencias internacionales se recurre a un sistema de rotación de intérpretes dos veces por hora y para cada lengua de traducción, aunque el conferenciante sea el mismo.

Cuando la sala no está equipada con cabinas de traducción, o cuando el número de auditores es poco numeroso (uno o dos), se recurre frecuentement a la técnica de susurro: el intérprete se coloca a proximidad de los auditores concernidos y les susurra la traducción simultánea.